Llevar una alimentación saludable es el resultado de decisiones bien tomadas que con el tiempo se convierten en hábitos. En diferentes momentos de la vida se tienen distintas necesidades nutricionales, y una de las etapas más determinantes en la alimentación se da en el colegio pues es la etapa de crecimiento y mayor demanda energética.
Son varios los requisitos que debe cumplir la dieta de un niño en crecimiento para lograr realizar las actividades educativas de manera óptima, así como tener una experiencia de vida más plena y saludable. En el Colegio Gimnasio Fontana tenemos una oferta de alimentación que satisface todas las necesidades alimentarias de los estudiantes.
En primera medida debemos tener en cuenta factores más evidentes como la frecuencia, el balance de nutrientes, las fuentes de alimentos y la necesidad calórica. También es importante tener en cuenta los hábitos que formamos alrededor de la alimentación. A veces, podemos pasar por alto planear aspectos como el lugar o las condiciones en que se consumen los alimentos.
También es importante tomar decisiones como evitar pantallas a la hora de comer o tener unos lugares y tiempos específicos para sentarse a disfrutar de los alimentos, de esta manera se puede generar una disciplina en los hábitos lo que nos puede ayudar a tener una nutrición completa, además la comida es un acto social de interacción y una oportunidad para socializar en la jornada escolar.
Calidad de la alimentación para los niños
Hay varias cosas que debemos tener en cuenta en el momento de planear la alimentación de un niño en la etapa escolar, algunos de los factores determinantes son la cantidad de comidas en el día y las elecciones de ciertos alimentos. Es importante que las comidas sean preparadas, en la medida de lo posible, a partir de ingredientes frescos conseguidos de productores locales. Entre más cerca se encuentre la fuente del alimento, más podemos dar fe de su frescura e idoneidad para la nutrición de niños en etapa escolar.
Vale la pena hacer el ejercicio de evaluar todas las posibles fuentes de alimentos disponibles para nuestros hijos en todos los espacios de su vida, de esta forma podemos asegurarnos de brindarles la información adecuada para elegir siempre los alimentos de mejor calidad que estén a su alcance. Para profundizar en este tema puedes ver esta nota técnica sobre el entorno alimentario escolar realizada por Unicef.
Comidas frecuentes y nutrientes importantes
Algunas recomendaciones concretas que hacen profesionales de la nutrición desde la Clínica de la Universidad de La Sabana para llevar correctamente la alimentación en menores son priorizar el desayuno, no confundir la comida con el juego y reducir al máximo aquellos alimentos que proporcionan poco o ningún valor nutricional como los cereales con azúcar, las gaseosas y golosinas.
Una clave es volver habitual el consumo de frutas, verduras y proteínas a diario y limitar al máximo la comida de bajo valor nutricional. Es fácil incurrir en el exceso de azúcares y carbohidratos, esto genera que se consuman menos nutrientes de buena calidad, dificultando llegar a los requerimientos nutricionales necesarios para disfrutar de una experiencia de vida más plena.
Idealmente deberíamos procurar cinco comidas al día para mantener un buen balance energético y un metabolismo sano que propicie un desarrollo óptimo, así como un mejor rendimiento académico. Recuerda que cada niño es diferente y aquí la orientación profesional es clave.
Qué pasa si no se cuenta con la nutrición adecuada
Los efectos de llevar una dieta desequilibrada o insuficiente son muchos, algunos más evidentes que otros. Dependiendo del entorno, podemos incurrir en desbalances a la hora de planear la dieta. En algunos países de la región podemos identificar, por ejemplo, una tendencia al aumento del número de niños con sobrepeso y diabetes. En otras zonas, en contraste, vemos cómo los niños no llegan a cumplir sus requerimientos nutricionales y presentan dificultades cognitivas, anemias o rezago en su desarrollo biológico.
Estas condiciones impactan directamente en los niveles de energía, concentración, regulación emocional y capacidades para desarrollar ciertas actividades con practicidad. Pueden conllevar en el mejor de los casos a un bajo rendimiento académico y en peores escenarios a problemas de desnutrición, de salud mental o incluso enfermedades crónicas como diabetes.
Es muy importante mantenernos vigilantes ante estos síntomas o comportamientos. Afortunadamente, en el colegio contamos con un servicio médico con acompañamiento de especialistas durante toda la jornada escolar que puede atender cualquier situación o urgencia médica que se presente con algún estudiante, así como también la gestión de emergencias con servicio de ambulancia.
¿Cómo influye la dieta en estudiantes?
En definitiva, la nutrición de los estudiantes juega un papel clave para el desarrollo de nuestra metodología What If?, pues impacta directamente sobre los tres pilares del modelo: creatividad, felicidad y sostenibilidad.
Alimentar bien el cuerpo es alimentar también la creatividad que está vinculada a una buena capacidad cognitiva. Buscar buenos ingredientes para tener una dieta altamente nutritiva requiere buscar fuentes responsables de alimento. Esto nos invita a participar de una economía sostenible y responsable, lo cual también alimenta moralmente.
Al alimentar a nuestras familias lo mejor posible, estamos alimentando nuestra propia felicidad, estamos procurando estar preparados para aprovechar cada día al máximo. Incluimos a toda la familia pues uno de los principios fundamentales de la educación es que los niños aprenden con el ejemplo, lo que quiere decir que si no priorizamos una dieta responsable en nuestra propia vida no podemos esperar que los más pequeños lo hagan por sí solos.
Una última recomendación es también estimular el desarrollo de acciones que complementan la nutrición. Es decir, incentivar a nuestros hijos a que se muevan más o hagan más actividades fuera de las académicas. Las actividades extraescolares son una excelente opción para brindarle más opciones a la jornada de un estudiante y, naturalmente, entre más posibilidades y movimiento, mayor será el apetito por alimentos de calidad.









