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Bienvenidos a Nuestro Colegio - Gimnasio Fontana

Gimnasio Fontana

Gimnasio fontan
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Tú les has dado alas,
nosotros les enseñamos a volar...

COSAS POR CONTAR
11 de Diciembre de 2017

VALENTINA CAMACHO GUZMÁN

5C

Cuento: "Un viaje inesperado"


Era una mañana soleada, yo jugaba con mi hermana Zoe cuando mi mamá me llamó:  

¡Coepz, Zoe vengan rápido!- gritó ella. 

Con mi hermana hicimos una pequeña carrera, pero yo me caí, me tropecé con uno de los grandes árboles de mi hogar el bosque andino. Un ser muy grande me tomo en sus brazos desnudos, me sentí inseguro, nunca lo había visto. Yo cerré los ojos y cuando los abrí está reunido con mi familia.

-tranquilo todo está bien, mi amor- dijo mi mama con la voz más dulce que he escuchado-no nos harán daño son solo turistas que amigablemente nos tomaran fotos, tu estarás a salvo.

Paso el tiempo, yo disfrutaba cada día que pasaba. Uno de esos alegres días mi papa me enseñaba a mí y a mi hermana a usar nuestras garras para trepar árboles, algo que todos los osos de anteojos como yo sabemos hacer a la perfección. En uno de mis intentos caí muy fuerte entre los grandes arbustos. Cuando me levante no vi a Zoe ni a mi papa; pero vi un ser como el que me llevo a casa la última vez. Me acerque a él, pero en vez de tomarme con delicadeza, me empujo a una prisión, rodeado de barras muy fuertes, no sabía qué hacer, me consumía el miedo, gritaba buscando a mi familia pero el ser malvado me alejaba. Al final pude ver a mi familia a lo lejos, en sus ojos vi cómo se les partía el corazón, igual que a mí. Me condujeron hasta el rio donde tomamos una embarcación. De tanto llorar me quede dormido y perdí la noción del tiempo, cuando desperté me llevaban hacia una caja con ruedas que sonaba muy fuerte, estos seres lo llaman carro y ahora entiendo que ellos se llaman humanos. El ruido me aturdía y antes de dar mi primer quejido sentí una espina en mi patita, era casi igual que cuando me pinchaba con las espinas de mis moras favoritas, pero me dolía más, con las moras, gracias a mi grueso pelaje sentía un mínimo dolor pero esto me penetraba la piel al igual que el sentimiento de tristeza me penetraba el corazón. Sentí unas ganas de dormir intensas, era extraño me acababa de despertar. Lo ultimo que vi no fue una espina, era una aguja y atreves de ella, ellos demostraban el poder que tenían sobre mí. En el bosque nunca vi algo igual. Esta vez no me desperté solo, sentí la patita más suavecita y peludita del mundo que me agitaba con fuerza para que me despertara. Abrí mis ojos y vi un lindo felino cachorro.

-hola soy Goku un puma ¿tú que eres?- dijo el ser extraño amigablemente 

Le conté que Coepz era mi nombre y que vivía en la montaña. Goku me dijo como  había llegado a esta jaula y que igual que yo quería volver con su familia. Le conté como me habían capturado y me habían alejado de mi hogar. Pero la captura de Goku era mucho peor.

-Estaba corriendo por la montaña y una jauría de perros furiosos me rodeo no podía escapar y fui apresado por los humanos al igual que a ti- dijo Goku muy triste,

De repente tomaron nuestra jaula y nos sacaron del carro. Entramos a una carpa muy colorida, por dentro había muchas sillas, un escenario muy grande. Nos recibió un humano con pelo de colores, un traje extraño y la cara pintada. Se llamaba Larry y trabajaba en esa carpa de colores llamada circo. Al fin salimos de nuestras jaulas y comenzamos algo llamado entrenamiento. Lo que yo debía hacer era trepar un tronco mas alto que cualquier árbol y al llegar arriba me debía soltar y caer en un pozo de agua. Como ya saben no se trepar muy bien y hacer estos actos me llenan de miedo. Cuando los humanos notaron que no era capaz de hacer el truco comenzó mi tortura utilizaban unas lanzas que al tocarme me producían un sentimiento horrible, me pegaban con látigos y no me dejaban descansar ni un segundo; ya era media noche y los entrenadores se cansaron nos metieron en jaulas durante todo la noche y lo peor se olvidaron de la comida. No podía dormir entonces empecé a hablar con mi nuevo amigo el felino amarillo Goku. Durante toda la noche nosotros recordamos el olor a la montaña, correr libremente, la caza con nuestras familias, simplemente tropezarse con un árbol o arbusto la tristeza se sentía en todo el circo. Nosotros contábamos anécdotas de nuestra vida en libertad y parecía que hubiera sido hace tanto tiempo. Al siguiente día teníamos mucho sueño, pero nosotros al escuchar la palabra entrenamiento ya nos habíamos dado cuenta del mal que nos traía no obedecer, ya no teníamos opción. Pero lo que me pedían para mí era casi imposible. Siempre me preguntaba como rayos esperaban que trepara si me alejaron de mi familia antes de que aprendiera, la verdad no los podía comprender. Al fin llego la función Goku y yo estábamos muy asustados por no hacerlo bien y el castigo que nos darían. Mientras tanto planeamos nuestro escape del circo, algo que sería muy difícil. Empezó a llegar la gente, pasaron animales, payasos, magos hasta nuestro turnó. Goku lo hiso perfecto salto las vallas indicadas y todos le aplaudieron. Me tocaba y muerto del miedo comencé a trepar, vi los ojos del entrenador en mí. Me acorde de mi familia, mis amigos de la montaña y casi sin darme cuenta comencé a trepar. Caí en el pozo en la perfecta posición me aplaudieron y se cabo la función. No quedaba nadie espetó un pequeño niño que me observaba. Al rato me regresaron a mi jaula pero cuando ya no había nadie, el niño apareció y  nos dijo que se llamaba Nico y que era nuestro amigo. Después de eso abrió nuestra jaula. Goku y yo salimos, él nos condujo por un camino secreto muy lindo lleno de vegetación. La armonía se rompió cuando escuchamos los gritos de todo el equipo del circo con toda clase de armas tras nosotros. Comenzamos a correr por el bosque, les cogimos ventaja llegamos a un arroyo y nos ocultamos debajo de puente. Llegaron ellos y se quedaron encima del puente no se movieron en un largo rato, lo cual nos impedía salir. Llego un gran camión con humanos con unos uniformes, los llamaban control animal. Ellos comenzaron a investigar con sus extraños dispositivos y sus malvados perros. Goku se asustó mucho. Por ahí pasaba un buque en el cual nos escabullimos y los perdimos. Trascurrieron varias horas y el buque se fue rio arriba. Comenzamos a ver arbustos y árboles el clima se tornó más húmedo. 

-Coepz ¿esto es lo que creo que es?- me dijo observando todo lo que nos rodeaba

Le respondí que si, muy alegre le dije que habíamos llegado a nuestro habitad. Ni él ni yo lo podíamos creer. Acariciamos a Nico como un signo de agradecimiento. Al lado de Goku  pegamos un gran salto hasta caer en los grandes arbustos de nuestro bosque Andino. Corrimos muy rápido hasta al fin llegamos a nuestra área tan conocida. Cuando nos vieron cada una de nuestras familias se nos abalanzaron. No podía hablar, tenía mi cara llena de lágrimas, mi sentimiento es algo que ni se puede expresar, un sentimiento de paz y amor con mi familia es algo que no cambiaría por nada. Solo pensaba  en mis nuevas carreras con Zoe, trepar con papá y ayudar a mamá. Todo este sueño de libertad se había hecho realidad. 


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